A tan sólo un día después de la protesta en Internet contra las leyes SOPA y PIPA, fiscales federales de Estados Unidos han forzado este jueves el cierre de una de las mayores páginas web del mundo para compartir archivos, el servidor de descargas Megaupload. Al mismo tiempo, el FBI ha acusado a siete de sus fundadores y empleados de violación de las leyes contra la piratería.
La acusación formal asegura que la actividad de la compañía supone cerca de 500 millones de dólares en pérdidas para la industria por las descargas de todo tipo de contenidos como películas u otros archivos.
Al parecer, estos cuatro de los siete responsables han sido arrestados en Nueva Zelanda, donde los agentes federales se han trasladado para proceder a la búsqueda de documentos bancarios y servidores. Los cargos incluyen la violación de derechos de autor.
Las autoridades han cerrado 18 dominios asociados a Megaupload, que hasta la fecha ha logrado más de mil millones de visitas (50 millones al día), y han realizado también más de 20 registros en Estados Unidos, Canadá y Países Bajos, incautando bienes por un valor de 50 millones de dólares.
La imputación recoge que los responsables crearon un sistema mediante el cual premiaban a los usuarios que subiesen a las páginas contenidos con un alto número de visitas, sin importar si eran lícitos o no y evitaban mencionarlos en sus propios portales. Además, los propietarios no eliminaron las cuentas de usuarios incumplidores con las leyes de 'copyright' y acataban la norma retirando sólo el hipervínculo, pero no el archivo, permitiendo que quedara disponible para millones de usuarios.

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